La Fe en tiempos de Crisis. Hebreos 11:1-6

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Introducción.

Cuando el Portaviones Wasp fue alcanzado por un torpedo lanzado por un submarino japonés, en la Segunda Guerra Mundial, y empezó a hundirse, los marinos recibieron órdenes de abandonar el enorme barco y nadar lo más lejos posible. Ellos cumplieron la determinación de saltar al mar, pero en vez de confiar en sus equipos de seguridad, muchos se agarraron a los lados de la nave, y cuando la enorme embarcación se hundió, terminó arrastrando a lo profundo del mar a los marinos que se aferraron a ella.

Nuestra vida es como ese barco en el mar. De vez en cuando somos alcanzados por torpedos (crisis), y las situaciones que nos rodean. Los torpedos se tornan en crisis para la familia. Algunos torpedos (crisis) son tan fuertes y devastadores que el barco (familia) entero empieza a hundirse producto de la crisis.

Cuando usted y su familia son alcanzados por un torpedo del enemigo de nuestras almas o cualquier otra circunstancia, y se está hundiendo, no se aferré al barco, no ponga su fe en sí mismo, crea en los equipos de seguridad que tiene a la mano, que son: Cristo, la fe, la oración, el ayuno y el poder de la Palabra de Dios, la Biblia.

Los seres humanos vivimos diferentes crisis en distintas áreas de la vida, y la verdad, que estas crisis las vivimos todos en algún momento de nuestra vida, estas crisis son algunas de las más comunes que experimentamos, ellas son:

  1. La crisis existencial. Esta ocurre cuando la persona no encuentra el significado o el sentido de vivir.
  2. La crisis familiar. Esta presenta dos áreas de conflicto: la matrimonial y la de las relaciones familiares con sus hijos.
  3. La crisis económica. Algunas causas son la falta de planeamiento del área económica. Hay familias que gastan más de lo que reciben, no saben lidiar con las tarjetas de crédito, no saben economizar en la comida, el agua, la luz, el teléfono, etcétera. Una cosa es la necesidad, otra es el querer.
  4. La crisis espiritual. Esta crisis es netamente relativa a las cosas de Dios y de su Palabra. Muchas familias están enfrentando conflictos de naturaleza espiritual.

Para poder resistir y pasar nuestras crisis, lo primero que debemos hacer es dejar de confiar en nosotros mismos, así como los hombres del barco Wasp, el barco lo hundirá a usted y toda su casa, estos hombres de la historia en vez de nadar y confiar en los elementos de seguridad, se quedaron al lado del barco, por lo cual, la presión y el peso del barco (la crisis que enfrentan) los hundirán. Pero si pone su fe en Cristo en tiempos de necesidad, Él dice en su Palabra que:

Isaías 51:5 “Mi justicia está cercana; la salvación ya se ha iniciado, y mis brazos juzgarán a los pueblos. En mí esperarán las costas, y en mis brazos pondrán su esperanza”.

Quizás usted es uno o una de los que está enfrentando una de las crisis que mencionamos antes, quizás la estadía en su hogar es un infierno, quizás la crisis es demasiado grande que usted no ve la solución. Recuerde lo que Lucas escribe en las Escrituras, cuando enfrentan pruebas;

Hechos 14:22 fortaleciendo el ánimo de los discípulos y exhortándoles a perseverar fieles en la fe. Les decían: «Es preciso que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios”.

  1. ¿Qué es la fe?

Podemos usar diferentes definiciones de Fe (Pistis), como, por ejemplo; “firme persuasión”, “convicción basada en lo oído”, “fidelidad”, “certeza”, etc. Todas estas definiciones nos dicen lo que podría ser la fe.

Ahora, y quizás el camino más rápido es ir a;

Hebreos 11:1 “Y la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”.

Sin embargo, creo que la fe real no es cuánto vamos a la iglesia, sino lo que realmente hacemos cuando no estamos en ella. La fe real no es tanto el número de versículos que memorizamos, sino vivir los versículos y sus principios bíblicos, y aplicarlos en nuestras vidas diariamente. La fe real no es estar tan ocupado en la iglesia cada noche de la semana y dos veces el domingo, sino vivir en plena comunión e intimidad con Dios en nuestras vidas privadas, llegando a conocerlo y hacerlo conocido.

¿Qué es realmente la fe? He resumido en dos pilares esenciales lo que debemos saber en cuanto a la fe:

  1. La fe está centrada en Cristo.

Efesios 3:11-12 “conforme al plan de las edades, que hizo en Jesús el Mesías, Señor nuestro, en el cual tenemos seguridad y derecho de entrada con confianza por la fe en Él”.

La fe es Cristo céntrica. En El tenemos seguridad, Él es nuestro equipo de seguridad en tiempos de crisis. Como le dice Pablo a los Colosenses;

Colosenses 1:4 “habiendo oído de vuestra fe en Jesús el Mesías, y el amor que tenéis hacia todos los santos”, …

¡La fe es en Él! No en nuestras experiencias, no en nuestra sabiduría, no en nuestra capacidad, sino en El. Nuevamente Pablo a los Colosenses;

Colosenses 2:5 “pues, aunque estoy ausente en el cuerpo, no obstante, en el espíritu estoy con vosotros, regocijándome y viendo vuestro buen orden, y la firmeza de vuestra fe en el Mesías”.

En medio de la crisis debe estar firme su fe en Cristo, no mirando las circunstancias ni las situaciones contrarias a su alrededor. Padres, pongan su fe sin reservas en Cristo y sean ejemplo a su esposa e hijos en cuanto a su fe.

  • La fe está centrada en la Palabra de Dios.

Romanos 10:17 “Por esto, la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Cristo”.

Es por la lectura, el estudio y el oír de la Palabra de Dios, que usted crecerá en su fe. La fe no es creer acerca de Cristo, es creer personalmente en El. La fe no es un salto en la oscuridad, la fe es la lógica en la Palabra de Dios que es alimentada y nutrida por Su poder. La fe no es esperanza en la realidad. Las dos cosas están relacionadas, pero no son lo mismo.

La esperanza es el deseo del corazón, pero la fe es el fundamento. La esperanza dice: “Yo espero ir al cielo…”, pero la fe dice: “¡Iré al cielo!” La fe no es una emoción, es una convicción a través del Espíritu Santo. La fe no es un principio inerte, estático, quieto. La fe es viva, es real. Así lo declara hebreos;

Hebreos 4:12 “Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos. Penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”.

La palabra griega para eficaz es “energes”, que es comparable al significado de la palabra enérgico, la cual se deriva de este vocablo. Energes es algo en acción, activo y efectivo. Es lo opuesto a la palabra griega “argos”, que es ocioso, inactivo e ineficaz.

Ponga esta palabra dentro de su corazón: “Si nuestra fe es una semilla viva, nacida de la confianza en Dios, nutrida por el Espíritu Santo y regada por la Palabra de Dios, ella producirá frutos en nuestras vidas”. ¿Cuáles frutos? Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza.

Pongamos nuestra fe en la Palabra de Dios y demos ejemplo en nuestros hogares, y animemos a nuestra familia a que la leen, la amen, la meditan, la estudian y la oigan; y que principalmente la pongan en práctica.

  1. Las etapas de la fe en nuestras crisis.

Otra cosa importante es entender que nuestra fe es un proceso, nuestra fe tiene etapas, que debemos conocerla para saber cómo sobrellevar nuestras crisis.

Cuando uno ve la vida de Abram, el padre de la fe, y no tan solo la vida de Abram, sino, también la nuestra, uno puede observar que hay un proceso en nuestra fe, mi fe del comienzo no es la misma que tengo ahora, antes era una fe más infantil, una fe inmadura, ahora quizás hay una fe más sólida, más madura.

Uno puede observar en la vida de Abram que hay un proceso en su fe hacía Dios, en tres escenarios distintos vemos como Abram actúa según en la etapa de su fe que está viviendo.

  1. Primera etapa: Una fe infantil. Génesis 12:10-20

Al ver la actitud de Abram, parecería que estaba en esta etapa de su fe, en la etapa infantil, la fe de un niño. Abram no tuvo problemas en mentir para lograr su objetivo, en esta etapa por lo general no tenemos mucho discernimiento.

Esta fe (infantil) radica al empezar a aprender a conocer a Dios y Sus caminos. La Biblia los llama neófitos. E incluso, en esta etapa de fe, somos imitadores de otros, buscamos reflejar lo que vemos en hombres y mujeres que nos inspiren, así mismo, son nuestros hijos, ellos esperan que nosotros como padres los inspiremos a ellos con nuestra fe.  Si no tienen una fe inspiradora para su esposa e hijos, su familia podrá sufrir los prejuicios de no tener a alguien en quien confiar. Y esto llevaría a sus hijos, esposa e incluso a usted mismo, a buscar en otros lugares la inspiración que deben obtener en el hogar, y sobre todo en medio de las crisis.

Piense como actuaría alguien con una fe infantil en medio de una de estas cuatro crisis que mencionamos al principio, por ejemplo, lo más probable que alguien infantil en su fe y que esté viviendo una crisis financiera, gastará dinero que no tiene, porque querrá mantener su estándar de vida, en cambió lo que se necesita es un cambio de estilo de vida para que el dinero no escasee.

El apóstol Pablo le dice a los Efesios;

Efesios 4:14 “Esto, para que ya no seamos niños, sacudidos a la deriva y llevados a dondequiera por todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que, para engañar, emplean con astucia las artimañas del error”;

Un niño no va a discernir los cambios que necesita hacer para salir de su crisis.

  • Segunda etapa: Una fe inmadura. Génesis 14:12-16

Esta es la fe de los jóvenes que saben que Dios es bueno, poderoso y grande, pero que todavía no disciernen las limitaciones dadas por Dios. Soñamos grandemente en que Dios nos usará y que eso sucederá en nuestras vidas como resultado de creer en Él.

Esta etapa de la fe es descrita como una fe de lucha y de batalla en que somos capaces de hacer muchas cosas, y de involucrarnos en grandes batallas. En esta etapa las pruebas son tan reales como el aire que respiramos. Aquí se hacen todo tipo de promesas a Dios para servirle. Aquí se descubre la perfecta voluntad de Dios para nuestras vidas.

En esta etapa a veces nos hemos sentido en el pico de la montaña, en la cúspide de la gloria de Dios, después de haber vencido una batalla espiritual; pero en otras circunstancias nos sentimos fríos y desanimados al haber sido derrotados en algún área de nuestra vida que está en el proceso de maduración. Es la etapa en que la fe sufre altos y bajos, durante el periodo de una fe inmadura. Como les dijo el apóstol a los efesios;

Efesios 4:15 “Sino que, siguiendo la verdad con amor, crezcamos en todo hacia aquel que es la cabeza: Cristo”.

En esta etapa tendremos aciertos, pero también tendremos muchas derrotas, tendremos grandes logros, pero, cuidado eso no quiere decir que transformaste en súper héroe.

Se imaginan a alguien con una fe inmadura enfrentando la crisis familiar, esta persona lo que hará será pensar que debe seguir adelante porque él tiene la razón, y no tomará el consejo de su esposa en relación al tema.

¿Por qué? Porque una de las características de una fe inmadura es ser avasalladora, solo tiene en su mente avanzar no importa el precio que hay que pagar.

  • Tercera etapa: Una fe madura. Génesis 22:1-12

Esta etapa, es la fe del conocimiento y la experiencia. Ya pasaron por la fe infantil, y la fe del entusiasmo de ir y batallar (inmadura); ahora están en la fe madura. Esta fe se manifiesta en que ha sido probada más veces y ha llegado a ser profundamente madura, de una relación personal e íntima con Dios.

En la fe madura has aprendido a poner a Dios en primer lugar en todas las áreas de tu vida, han soportado las críticas, le han creído a Dios en las cosas que parecían imposibles, han sido fieles a Dios en tiempos difíciles de pruebas, tribulaciones y de crisis, han muerto a sí mismos renunciando a lo personal, y han tomado la cruz y se han negado a sí mismos diariamente.

En la etapa de una fe madura encontramos ciertas características; son de carácter sólido, fieles, humildes, capaces, idóneos, maduros, probados, experimentados, aptos para enseñar, ejemplos, santos, consagrados, dedicados, íntegros, limpios, puros sexualmente, abnegados, irreprensibles, sobrios, prudentes, decorosos, sabios, no codiciosos, no deseosos de ganancias deshonestas, amables, apacibles, no avaros, que gobiernen bien su casa, que tengan sus hijos en sujeción, de buen testimonio con los de afuera, sin doblez, de conciencia limpia, y honrados y mucho más.

A la luz de esta lista ¿Cómo está nuestra fe? ¿En qué etapa se encuentra nuestra fe? ¿En cuál de las etapas preferimos quedarnos?

  1. ¿Cuál es la evidencia que estamos aplicando la fe en tiempos de la crisis?

Hebreos 11:6 “Y sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe y que es galardonador de los que le buscan.

En la primera frase de hebreos 11:6 “Y sin fe es imposible agradar a Dios…”, se establece el fundamento para saber si estamos aplicando nuestra fe en tiempos de crisis.

La pregunta para nosotros es ¿A quién quieres agradar al enfrentar tus crisis? El apóstol Pablo escribiendo a los Romanos utiliza la misma expresión en;

Romanos 8:8 “Así que, los que viven según la carne no pueden agradar a Dios”.

Ahora, no podemos separar este texto de toda la carta a los hebreos, ya que el escritor lo que está queriendo comunicar a sus oyentes, que por lo demás, estaban en gran crisis existencial y espiritual, estaban cediendo terreno al legalismo y estaban abandonando su confianza en Cristo.

Estos hermanos que estaban en persecución querían resolver su crisis volviendo al legalismo, oh mejor, dicho de otra manera, estaban agrandose a ellos mismos. Recordemos que, tanto el legalismo como el liberalismo tienen como base ellos mismos. Que es la peor forma de resolver las crisis, a eso apunta el consejo del sabio en Proverbios;

Proverbios 3:7 “No seas sabio en tu propia opinión: Teme a Jehovah y apártate del mal”.

El escritor de hebreos dice que, es imposible, la palabra que usa el griego aquí es; “adunatos” y significa “incapaz, débil, imposible, imposibilitado”. El escritor de esta carta la usa por lo menos tres veces más;

Hebreos 6:4 “Porque es imposible que los que fueron una vez iluminados, que gustaron del don celestial, que llegaron a ser participantes del Espíritu Santo”,

Hebreos 6:18 “para que, por dos cosas inmutables en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta por delante”.

Hebreos 10:4 “porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados”.

La imposibilidad es querer agradar a Dios sin fe, Agustín decía: “Las obras no arraigadas en Dios son pecados espléndidos”. No podemos agradar a Dios fuera de la fe, y aquí nace la pregunta obvia ¿Cómo o quien puede agradar a Dios? Los evangelios nos responden a esta pregunta;

Mateo 3:17 “Y he aquí, una voz de los cielos decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia”.

Mateo 17:5 “Mientras él aún hablaba, de pronto una nube brillante les hizo sombra, y he aquí salió una voz de la nube diciendo: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. A él oíd”.

Estas dos declaraciones que hace Mateo, son el cumplimiento de la profecía dicha por Isaías;

Isaías 42:1-2 “He aquí mi siervo, a quien sostendré; mi escogido en quien se complace mi alma. Sobre él he puesto mi Espíritu, y él traerá justicia a las naciones. No gritará ni alzará su voz, ni la hará oír en la calle. No quebrará la caña cascada, ni apagará la mecha que se está extinguiendo; según la verdad traerá justicia. No se desalentará ni desfallecerá hasta que haya establecido la justicia en la tierra. Y las costas esperarán su ley”.

El profeta Isaías está apuntando a Cristo, y en mateo vemos el cumplimiento de lo dicho antes, a Dios, el único que puede satisfacer sus demandas, sus exigencias, oh el único que puede agradar verdaderamente al Padre, es Cristo. No hay satisfacción del Padre en nadie fuera de Cristo, ¿Por qué? Porque como dice el profeta Jeremías;

Jeremías 17:9 “Engañoso es el corazón, más que todas las cosas, y sin remedio. ¿Quién lo conocerá?”

Romanos 3:10-18 “como está escrito: No hay justo ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se apartaron, a una fueron hechos inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto es su garganta; con su lengua engañan. Hay veneno de serpiente debajo de sus labios; su boca está llena de maldiciones y amargura. Sus pies son veloces para derramar sangre; hay ruina y miseria en sus caminos. No conocieron el camino de paz; no hay temor de Dios delante de sus ojos”.

Estas son las razones por las cuales estamos imposibilitados de poder agradar a Dios.

Conclusión.

Podemos concluir de la misma forma que exhorta el escritor de los hebreos a los hermanos que estaban sufriendo todo tipo de crisis;

Hebreos 12:2 “puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe; quien por el gozo que tenía por delante sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios”.

Las crisis en nuestras vidas no podemos pasarlas fuera de Cristo, debemos tener puesta nuestra mirada en Él,

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